Asia
El continente más grande y poblado del mundo es Asia, que alberga a cerca del 60% de la población humana. Sus límites son el océano Ártico (al norte), los montes Urales (al oeste), el océano Índico (al sur) y el océano Pacífico (al este)
Los geólogos afirman que, en realidad, Asia y Europa forman un único continente denominado Eurasia. La división, pues, es más bien cultural y social. Hay especialistas que incluso hablan de Eurafrasia, un megacontinente formado por Asia, Europa y África, ya que éste último se encuentra unido a esta superficie continental a través del istmo de Suez.
La gran extensión geográfica de Asia permitió que varias culturas se desarrollen de manera independiente. La Mesopotamia, el valle del Indo y China fueron algunas de las regiones donde el ser humano comenzó a idear la rueda y a desarrollar la escritura, por ejemplo.
La inmensidad del territorio hace que hablar de características comunes asiáticas sea una tarea bastante complicada. Este continente tiene selvas exuberantes, regiones desérticas, las montañas más altas del mundo, playas de aguas cristalinas, poblados aislados del resto de la civilización, grandes ciudades, países que son potencias económicas y otros cuyos pobladores apenas subsisten.
Desde el punto de vista turístico, Asia ofrece un sinfín de posibilidades. Los visitantes que deseen disfrutar del verano en contacto con la arena y el mar pueden recorrer destinos como Sihanoukville (Camboya), el archipiélago Phi Phi (Tailandia) o Danang (Vietnam). El clima tropical y el agua cristalina garantizan la satisfacción del turista.
Quienes busquen desafíos más importantes y quieran realizar montañismo, encontrarán más de 320 montañas habilitadas para esta práctica en Nepal. Esta república cuenta con ocho montañas que superan los 8.000 metros de altura, incluyendo al pico más alto del mundo: el monte Everest (8.848 metros), en la frontera con China.
Y si hablamos de China, el país más poblado del mundo merecería párrafos y párrafos para mencionar sus principales recursos turísticos. La Gran Muralla, la Plaza de Tian’anmen, la Ciudad Prohibida, las Tumbas Ming y los famosos guerreros de terracota son sólo algunos de los atractivos.
Claro que hay otras naciones que no se quedan atrás en cuanto a propuestas para seducir al turismo. ¿Cómo resumir la oferta de India en pocas líneas? Las urbes superpobladas, los templos hinduistas, los inmensos bosques, el fascinante río Ganges y las playas de Goa merecen, sin dudas, una visita.
La combinación entre historia milenaria y tecnología de avanzada es el punto fuerte de Japón. Los antiguos castillos japoneses contrastan con los rascacielos de ciudades como Tokio o Yokohama, mientras que la naturaleza se destaca en lugares como la isla de Okinawa o el monte Fuji.
El turismo religioso, por último, encuentra su destino por excelencia en Israel. Jerusalén exhibe numerosos lugares sagrados para los judíos, cristianos y musulmanes. El Muro de las Lamentaciones, el Santo Sepulcro, la Cúpula de la Roca y la Mezquita de Al-Aqsa son sitios que logran emocionar a los visitantes. El maravilloso arte islámico, por su parte, sorprende con la arquitectura de sus mezquitas en países como Turquía, Siria y Arabia Saudí.
PRINCIPALES PAÍSES DE ASIA
China
La República Popular China no sólo es la nación más poblada del mundo, sino que también es uno de los países más grandes de todo el planeta. Pekín (la capital), Shangái (la localidad más poblada) y Hong Kong son las ciudades más importantes de este territorio que limita con catorce países.
Por su variedad de paisajes, su pasado, su gastronomía, sus manifestaciones artísticas y sus construcciones antiguas, China es un interesante destino turístico. En estas tierras, el viajero no sólo enriquecerá su paladar, sino que también podrá poner a prueba su valentía al realizar travesías de montaña y alpinismo, conocerá las costumbres de sus habitantes y recorrerá sitios de gran importancia histórica, muchos de los cuales están considerados como Patrimonio de la Humanidad.
Corea del Sur
Hasta 1945, la República Democrática Popular de Corea y la República de Corea formaban un solo país pero, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, quedaron divididas en Norte y Sur, respectivamente. Hoy en día, Corea del Sur es un país ubicado en la Península de Corea que limita con el mar del Japón, el mar Amarillo, el estrecho de Corea y Corea del Norte.
En esta nación que atesora a una de las civilizaciones más antiguas del mundo, los viajeros pueden hallar todo tipo de paisajes: desde montañas y atractivas playas, hasta entornos urbanos repletos de habitantes y enriquecidos por sitios de interés histórico y cultural.
Filipinas
A diferencia de otras naciones, la República de Filipinas todavía está determinada por ciertas influencias derivadas de la colonización española y tiene como religión predominante al catolicismo.
Este país insular formado por más de siete mil islas limita con el mar de Filipinas, el mar de la China Meridional y el mar de Célebes, además de compartir fronteras con otras islas ubicadas en la región. Allí, el clima es húmedo y tropical, las playas son bellas y las edificaciones históricas, interesantes.
Manila (su capital), Ciudad Quezon (la ciudad más poblada) y Cebú (uno de los centros industriales y comerciales más destacados a nivel nacional) son lugares que no pueden dejar de visitarse al llegar hasta Filipinas.
India
Si Pakistán, Nepal, Bhután, China, Myanmar y Bangladesh no existiesen, la República de la India, uno de los países más poblados del mundo, podría extender aún más su superficie. Pero como los mencionados territorios existen, esta nación ubicada al sur de Asia debe conformarse con esa porción de terreno que, gracias a su historia, el destino y los beneficios de la naturaleza, ha sabido aprovechar al máximo. India no sólo conserva numerosas riquezas culturales, sino que también posee variedad climática, perfil multiétnico, diversidad de paisajes y un gran nivel de población.
El Taj Mahal, el Complejo Qutb y los Templos de Khajuraho son algunos de los sitios que vale la pena conocer en este país que tiene como capital a Nueva Delhi.
Israel
El Estado de Israel, país de Oriente Medio creado en 1948 donde se atesoran sitios sagrados de las religiones judía, cristiana y musulmana, limita con el mar Rojo, Egipto, la Franja de Gaza, el mar Mediterráneo, Cisjordania, Jordania, Siria y Líbano.
En este destino turístico la capital es Jerusalén, aunque Tel Aviv y Haifa también son ciudades importantes. El Santo Sepulcro, el Muro de las Lamentaciones y la Cúpula de la Roca son algunos de los sitios más interesantes que existen en esta desarrollada nación del sudoeste asiático que también cautiva con sus hermosas playas y variedad de paisajes.
Japón
Entre el océano Pacífico, el mar del Japón, China, Rusia y la Península de Corea existe un país insular que se conoce como Japón.
Esta nación formada por una gran cantidad de islas (entre las cuales se destacan Honshu, Hokkaido, Kyushu y Shikoku), es elegida con frecuencia como destino turístico porque posee todo lo que busca un viajero: sitios de interés histórico, atractivos culturales, bellos paisajes, un poco de modernidad y encantos que logren sorprender.
En este sentido, Japón cumple con creces estos requisitos porque cautiva a través de sus artesanías, sus tradiciones, su llamativa arquitectura, la tecnología que ofrece y sus increíbles entornos naturales (los cuales incluyen desde áreas boscosas hasta altas montañas y playas paradisíacas).
Malasia
El país del sudeste asiático cuya capital es Kuala Lumpur se divide en dos regiones diferenciadas: Malasia del Oeste (un territorio peninsular que limita con Singapur y Tailandia) y Malasia del Este (una franja insular que ocupa el norte de la isla de Borneo).
Las Torres Petronas (de 88 pisos y 452 metros de altura), la mezquita Masjid Jamek (inaugurada en 1909) y las construcciones de estilo mogol de Putrajaya son algunos de los símbolos de Malasia. Las cientos de islas del archipiélago de Langkawi son el lugar indicado para deleitarse con playas como Pantai Kok, Pantai Datai, Pantai Cenang y Pantai Tengar.
Nepal
La cordillera del Himalaya alberga, en Asia meridional, un Estado que no tiene salida al mar y que limita con China, India y el Reino de Bután. Se trata de la República Federal Democrática de Nepal, que cuenta con varias de las montañas más altas del planeta.
Sus características geográficas convierten a Nepal en el destino preferido de los escaladores y de quienes disfrutan de los paisajes montañosos. Esta nación, sin embargo, ofrece otros atractivos. Katmandú y Bhaktapur son dos ciudades famosas por sus templos y su vida espiritual. Lumbini, por su parte, goza de fama por haber sido el lugar de nacimiento de Buda.
Siria
La República Árabe Siria limita con Israel, Líbano, Turquía, Jordania e Iraq. Esta nación que se encuentra gobernada desde hace más de 45 años por el mismo partido político (el Baath o Baaz) tiene en Damasco a su capital y ciudad más poblada.
Palmira (antigua capital del reino nabateo), Alepo (una localidad que fue capital del reino amorita y estuvo ocupada por asirios, persas y griegos) y Bosra (famosa por sus ruinas romanas) permiten conocer testimonios de culturas pasadas. Los desiertos, que cubren cerca de la mitad del territorio sirio, invitan a la realización de travesías en camello o vehículos todoterreno.
Tailandia
La diversidad cultural y las maravillas naturales son dos razones que justifican la visita a Tailandia, un país que se ha convertido en uno de los principales destinos turísticos del mundo.
El arte y la historia se lucen en Bangkok (donde se encuentran el Gran Palacio Real y el templo budista Wat Arun), Ayutthaya y Chiang Mai. El Museo del Opio, en el poblado de Chiang Saen, ofrece un acercamiento a un aspecto muy particular de la cultura tailandesa.
La naturaleza, en cambio, brilla en las playas del archipiélago Phi Phi y la isla de Phucket. Bosques, acantilados y cascadas ofrecen un entorno único alrededor del mar.
Turquía
El territorio turco tiene la particularidad de ser transcontinental: ocupa la península de Anatolia (en Asia) y la región de Tracia en la península de los Balcanes (en Europa). La fusión entre occidente y oriente, por lo tanto, caracteriza a esta nación musulmana que tiene playas sobre el mar Mediterráneo.
Estambul, cuyo origen histórico se remonta al año 667 a.C., es la ciudad turca más poblada y la preferida de los turistas gracias a la multiplicidad de opciones que brinda al visitante con sus mezquitas, mercados y palacios. Hattussas y Hierápolis-Pamukkale, por su parte, sorprenden con sus ruinas y vestigios históricos.
Vietnam
El país que ocupa la región oriental de la península de Indochina quedó en la historia como la nación socialista que derrotó al ejército estadounidense en la guerra que se extendió entre 1958 y 1975. Ciudad Ho Chi Minh y Hanói (la capital nacional) son algunas de las localidades donde pueden rastrearse las consecuencias del conflicto a través de museos y sitios históricos.
El Parque Nacional Phong Nha-Ke Bang y la Bahía de Ha-Long, en cambio, son destinos apropiados para disfrutar de la naturaleza con sus bosques tropicales, islotes, cuevas y cascadas. Ambos lugares fueron nombrados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
© Guía original creada por Domibay, S.L.
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