Viajes a Mónaco
Aquí tenemos la Información Turística sobre Mónaco.
Billetes.com le ayudará de encontrar Hoteles en Mónaco e incluso los Vuelos más Economicos a Mónaco con el Buscador de Billetes de Avión.
Después del Vaticano, el país más pequeño y más densamente poblado a nivel mundial es el Principado de Mónaco, un territorio ubicado entre el mar Mediterráneo y Francia.
Esta nación situada sobre la Riviera Francesa está, desde 1911, gobernada por una monarquía constitucional, donde el Príncipe es el Jefe de Estado. Allí, las condiciones climáticas son de tipo mediterráneo. Durante el año, las temperaturas promedio suelen oscilar entre los 8 y los 26 grados centígrados.
Pese a ser un sitio de escasas dimensiones, Mónaco ofrece una gran cantidad de alternativas de interés turístico. En este destino donde los días se disfrutarán por completo si el presupuesto del viajero es considerable y le permite poner a prueba su suerte en el casino de Monte Carlo, es posible conocer el impresionante Museo Oceanográfico que Alberto I inauguró en 1910, apreciar las características arquitectónicas de la vieja catedral, visitar el imponente Palacio Principesco (edificación histórica que permanece abierta al público desde junio hasta octubre) y sorprenderse con el Jardín Japonés, un bello espacio lleno de armonía que se encuentra a orillas del Mediterráneo.

Nombre Oficial: Principado de Mónaco
Capital: Mónaco
Superficie: 1,95 Km2
Población Total: 32.409 habitantes
Ciudad con mayor cantidad de habitantes: -
Densidad de Población: 16.620 hab./Km2
Idioma Oficial: Monegasco y Francés
Tipo de Gobierno: Monarquía Constitucional
PIB: US$ 870 millones
Moneda: Euro
Prefijo telefónico: +377
Teléfonos Útiles:
En el Principado de Mónaco, el clima es de tipo mediterráneo. En este país, el verano suele ser cálido y seco (siendo julio y agosto los meses más calurosos) y el invierno, suave y lluvioso.
En enero y febrero, por lo general, las marcas térmicas se sitúan cerca de los 8 o 12 grados centígrados, mientras que entre fines de junio y principios de septiembre hay temperaturas promedio de 25 grados centígrados.
Para disfrutar por completo el encanto de Mónaco, lo más aconsejable es viajar entre abril y mayo o entre septiembre y octubre. De todas formas, durante el resto del año, aunque el clima no sea el ideal, también pueden encontrarse motivos de viaje. ¿Ejemplos? La realización del Motor Rally y del famoso Gran Premio de Mónaco.
En cercanías del mar Mediterráneo, el Principado de Mónaco tiene un original espacio amurallado que se conoce de forma oficial bajo el nombre de Monaco-Ville, aunque muchos habitantes locales lo han bautizado como La Roca y hasta todavía existen personas que recuerdan que, en otros tiempos, esta villa medieval que atrae por año a cientos de turistas respondía al nombre de Monoecus.
Este lugar, uno de los cuatro distritos tradicionales del país, es una vieja ciudad fortificada que integra, en la actualidad, una de las diez circunscripciones administrativas.
En Monaco-Ville, una pintoresca localidad de calles peatonales donde sólo pueden subir a la roca los vehículos locales y las motocicletas están prohibidas por la noche, los viajeros pueden encontrar desde paisajes interesantes y actividades recreativas hasta impresionantes edificaciones históricas para contemplar.
El Palacio Magnífico (sitio que nació en 1191 como una fortaleza genovesa que, hoy en día, es la residencia oficial del Príncipe), la Catedral de San Nicolás (templo consagrado en 1875 donde están enterrados varios integrantes de la familia Grimaldi) y el Museo Oceanográfico (espacio inaugurado en 1910 que atesora una gran colección de especies pertenecientes a la fauna marina donde se pueden encontrar tanto ejemplares vivos como muertos) son los lugares más destacados que pueden encontrarse en este pequeño pero interesante territorio.
Una de las divisiones administrativas más famosas de Mónaco es Monte Carlo, un sitio que atrae por su glamour, sus propuestas artísticas y culturales (marco en el cual se destacada la famosa Ópera creada por Charles Garnier e inaugurada en 1879), su casino y su importancia como sede del Gran Premio de Mónaco de Fórmula Uno, una carrera automovilística que se disputa, de forma anual, en el Circuito de Mónaco que fue fundado en 1920 por Anthony Nogues.
Esta región fundada en 1866 que honró con su nombre al príncipe Carlos III resultó beneficiada en 1868 con la inauguración de un ferrocarril, así como también mejoró su posición con el funcionamiento del tranvía y la creación de un muelle de cruceros.
En la región noroeste del Principado de Mónaco, en cercanías del Puerto de Hércules, se encuentra La Condamine, uno de los diez distritos que integran la superficie monegasca.
Este sitio fundado en 1297 cuyo nombre hace referencia a la tierra cultivable que se localiza a los pies de una comunidad o castillo seduce al visitante con un entorno bello repleto de sitios interesantes a nivel turístico.
Entre los lugares que ningún viajero debería dejar de conocer al recorrer La Condamine se encuentran el mercado municipal de la Plaza de Armas, la antigua Capilla de Santa Devota (templo construido en el siglo XI que fue restaurado en el siglo XIX) y la concurrida calle Princess Caroline, una peatonal donde se desarrolla una gran actividad comercial.
Diversas tribus se disputaron el territorio monegasco, hasta que los fenicios dominaron la zona. Después llegarían los griegos (que nombraron a la región como Monoikos) y los romanos. Mónaco fue cristianizado en el siglo I, quedó en manos de francos y lombardos y formó parte de la República de Génova.
La familia Grimaldi gobierna el país desde 1297, el año de la independencia nacional. Sus decisiones siempre han marcado el rumbo de la nación: la Ópera de Monte-Carlo, por ejemplo, fue inaugurada en 1879 como Salle Garnier para funcionar como teatro privado del Príncipe Carlos III. Dicha sala fue remodelada en 2004/2005.
Creado en 1191 como una fortaleza genovesa y capturado por los Grimaldi en 1297, el Palacio Magnífico o Palacio del Príncipe de Mónaco es la residencia oficial del gobernante monegasco.
La dinastía Grimaldi siempre estuvo rodeada de vecinos más grandes y fuertes. Por eso, mientras los soberanos europeos se dedicaron a construir palacios modernos y lujosos, esta familia prefirió fortificar su residencia. Esto no impidió que el palacio cayera en manos francesas, lo que llevó a los Grimaldi al exilio durante más de dos décadas.
El Palacio del Príncipe de Mónaco se encuentra en Monaco-Ville. Aunque aún se conservan algunas de las características originales, el edificio sufrió numerosas modificaciones a lo largo de la historia. En el siglo XVII se realizó una importante reforma que incluyó la creación de su monumental entrada.
Los turistas que decidan recorrer esta maravilloso palacio se encontrarán con la lujosa Sala del Trono (donde se desarrollan los actos oficiales), salones como Mazarino y Luis XV, el Patio de Armas y una galería con obras artísticas de Génova.
La Catedral de San Nicolás, o simplemente Catedral de Mónaco, se sitúa en el distrito de Monaco-Ville. Fue desarrollada sobre la base de una parroquia construida en 1252.
Consagrada en 1875, la catedral se destaca por su trono episcopal (hecho con mármol de Carrara), el altar mayor y el retablo. Dentro de la catedral se encuentra el panteón real de la familia Grimaldi (donde descansan los restos de Rainiero III y de otros miembros).
Los servicios religiosos de la Catedral de San Nicolás se desarrollan durante todo el año, con misas cada domingo que cuentan con la participación de Les Petits Chanteurs de Monaco, un grupo de niños cantores.
En los días festivos, como el 6 de diciembre (San Nicolás), es posible disfrutar de la música del órgano que fue inaugurado en 1976.
El príncipe Alberto I fue el encargado de inaugurar, en 1910, el Museo Oceanográfico de Mónaco. Su construcción demoró más de una década, ya que el imponente edificio se encuentra en un escarpado acantilado a unos 85 metros de altura.
La estructura requirió la utilización de 100.000 toneladas de piedra que fueron traídas desde la comuna francesa de La Turbie. Una vez inaugurado, el Museo Oceanográfico pronto se convirtió en uno de los principales atractivos del país.
Hipocampos, estrellas de mar, tortugas marinas, rayas, anguilas y tiburones forman parte de las colecciones de la institución, que tiene 90 estanques de agua dulce, esqueletos de grandes animales marinos y una exhibición de coral vivo.
Un acuario subterráneo alberga más de 4.500 peces y unas 200 familias de invertebrados. En las bodegas del museo, que fue dirigido por Jacques Cousteau durante más de tres décadas, se muestran objetos vinculados al universo marítimo, como modelos de barcos y herramientas de pesca.
Mónaco es el segundo país más pequeño del mundo y el más densamente poblado. Estas características hacen que los grandes espacios abiertos sean inexistentes ante la estrechez geográfica y la alta tasa de urbanización.
El paisaje monegasco se compone de hermosas playas sobre el mar Mediterráneo y numerosos edificios construidos sobre las colinas. Con la excepción de la costa, el territorio de Mónaco está enclavado dentro de la superficie de Francia.
Las áreas verdes son frecuentes pese a las pequeñas dimensiones de la nación, ya que hay varios parques y se encuentran reminiscencias de bosques. Un lugar imperdible es el Jardín Exótico, abierto al público en 1950.
Las caminatas pueden ser la mejor forma de conocer este país. Aunque no será posible realizar senderismo a través de caminos cubiertos por densa vegetación, las calles monegascas permiten realizar interesantes paseos culturales para conocer palacios, museos y edificaciones que son verdaderas obras de arte de la arquitectura.
Lo primero que hay que tener en cuenta si se busca un acercamiento a la naturaleza en Mónaco, es que el principado no tiene bosques, cultivos ni ríos. Estas tierras ofrecen, en cambio, tiendas de lujo, espectaculares coches en sus calles y glamour a cada paso. El bosque mediterráneo es el bioma preponderante del país, aunque poco visible debido a la urbanización. En concreto, la ecorregión que cubre la superficie monegasca es el bosque esclerófilo y semicaducifolio de Italia. Se trata de un bosque mixto caducifolio y esclerófilo, con especies que adaptan sus hojas para conservar el agua durante la estación seca.
Los peñascos y los acantilados que caen cerca del mar dan forma al relieve de Mónaco. No puede hablarse de montañas en este país, ya que el punto más alto apenas supera los 160 metros. Esta elevación se encuentra en el Chemin des Révoires, un camino que recorre parte del territorio del principado y que, geográficamente, nace en los Alpes y finaliza en el mar Mediterráneo. Se conoce como Roca de Mónaco, por otra parte, a un monolito de 141 metros de altura que fue refugio de tribus primitivas. La Roca fue conquistada por la dinastía Grimaldi hace más de siete siglos y hoy forma parte de Monaco-Ville.
Las playas monegascas forman parte de la Costa Azul, una región geográfica sin límites formales que también recibe el nombre de Riviera Francesa. Niza, Saint-Tropez y Cannes son algunas de las ciudades galas que constituyen esta región. Dentro del territorio de Mónaco, la playa pública más popular es Larvotto. Tiene entrada libre y gratuita y buena infraestructura, con la posibilidad de alquilar sillas y sombrillas, por ejemplo. No hace falta aclarar, de todas formas, que el lujo también constituye la característica más sobresaliente de la costa monegasca. Las celebridades y los millonarios se reúnen en destinos exclusivos que, definitivamente, no son aptos para cualquier bolsillo.










© Guía original creada por Domibay, S.L.
Suscríbete a nuestro Newsletter para recibir en tu correo toda la información y ofertas de Billetes.com
[...] acceso durante tres jornadas a la suite 322, un recinto donde los príncipes Grace y Raniero de Mónaco, en 1956, disfrutaron su luna de miel. Allí, al huésped se le dará la bienvenida con un ramo de [...]